Romeo y Julieta, un clásico tan clásico, que todos conocemos
el final. Pero, ¿Motivo será este para
no darle lectura? Para nada. Ser testigo de la grandeza de los clásicos con la
lectura, y no repetir odas triunfantes con el grupo de los no lectores, es la
clave.
Todo predecible, su historia fue explotada a más no poder.
Pero nos queda lo más bello, las palabras. Y es que la literatura no comprende
de buenas historias, sino de la destreza de saber ocupar las palabras.
Shakespeare todo un poeta. Si él no es poeta, nadie lo ha
sido.
Uno de los recursos más utilizados por Shakespeare en la
obra, es la personificación. Dar vida a objetos inanimados, cualidades propias
de los seres humanos en objetos. Comparaciones, juegos ingeniosos de palabras,
vaya, disfrute leerlo. Desconozco por qué le di tantas vueltas, hui de su
lectura para darles prioridad a otras, cuyo final no conocía.
¿Vale la pena leer Romeo y Julieta? Sí, diría yo: lectura obligatoria
(aunque ninguna debería serlo).
Por mi parte, subraye algunas frases. Uno nunca sabe cuándo conoceré
a mi Julieta.