domingo, 29 de julio de 2012

La aura de Aura


Es una novela corta escrita en segunda persona, lo que la hace atrayente desde el principio. Una obra dirigida al lector debe ser atractiva, de lo contrario, habrá incurrido en una osadía utilizando un recurso poco común. En este caso, sobran odas para ensalzar esta obra.
Es impresionante el manejo de imágenes, símbolos y rituales que le dan sentido a la historia. La oscuridad retoma su importancia: guarda secretos, esconde misterios y acoge a los solitarios. La vida como un ritual, una repetición incesante, pero… esta vez, el presente es demolido para dejar el pasado en su futuro, su nuevo presente.
Un lenguaje seleccionado. Se apodera del lector y no le deja dudar que él, es Felipe Montero (protagonista) intrincado en una casa oscura y húmeda, cual bóveda uterina, que lo llevara a buscar el sentido de su vida. Pasado, presente, futuro.
Un final estremecedor, que te deja sin aliento y turbado, pasas luego a la reflexión.
La brevedad como un recurso estético deja como testimonio que la palabra bien usada tiene un efecto poderoso más que mil hojas inútiles. Escuela de escritores y goce de lectores sin más.